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lunes, 30 de abril de 2012

Replantearse la vida

Un hombre de negocios norteamericano estaba en el embarcadero de un pueblecito costero de México cuando llegó una barca con un solo tripulante y varios ATUNES muy grandes.

El norteamericano felicitó al mexicano por la calidad del pescado y le preguntó cuánto tiempo había tardado en pescarlo.

El mexicano replicó: Oh! Sólo un ratito.

Entonces el norteamericano le preguntó por qué no se había quedado más tiempo para coger más peces

El mexicano dijo que ya tenía suficiente para las necesidades de su familia.

El norteamericano volvió a preguntar: ¿Y qué hace usted entonces con el resto de su tiempo?

El mexicano contestó: - Duermo hasta tarde, pesco un poco, juego con mis hijos, duermo la siesta con mi mujer, voy cada tarde al pueblo a tomar unas copas y a tocar la guitarra con los amigos. Tengo una vida plena y ocupada, señor.

El norteamericano dijo con tono burlón: - Soy un graduado de Harvard y le podría echar una mano. Debería dedicar más tiempo a la pesca y con las ganancias comprarse una barca más grande. Con los beneficios que le reportaría una barca más grande, podría comprar varias barcas. Con el tiempo, podría hacerse con una flotilla de barcas de pesca. En vez de vender su captura a un intermediado, se la podría vender al mayorista; incluso podría llegar a tener su propia fábrica de conservas. Controlaría el producto, el proceso industrial y la comercialización. Tendría que irse de esta aldea y mudarse a Ciudad de México, luego a Los Ángeles y finalmente a Nueva York, donde dirigiría su propia empresa en expansión.

- Pero señor, ¿cuánto tiempo tardaría todo eso?

domingo, 29 de abril de 2012

Las reglas del ceremonial

Un dia, un monje fue a visitar al célebre maestro del té, Sen Rykiu y tras inclinarse ante él, le preguntó:

 -¿Podrías enseñarme exactamente las reglas para seguir una ceremonia del té?

 -Prepara un delicioso bol de té; dispón el carbón de leña para calentar el agua; coloca las flores tal como están en los campos; en verano evoca la frescura, en invierno el calor; en cada cosa adelantate al tiempo; concede a tus invitados la mayor atención.

El monje, un poco decepcionado, exclamó:

 -'Pero todo eso ya lo sé!

 -Si eres capaz de seguir una ceremonia del té sin infringir ninguna de las reglas que acabo de darte, me convertiré en tu discípulo.

 Arte del Té    (Francis Amalfi)

sábado, 28 de abril de 2012

viernes, 27 de abril de 2012

jueves, 26 de abril de 2012

Percibir la naturaleza

Cuando percibes la naturaleza sólo a través de la mente, del pensamiento, no puedes sentir su plenitud de vida, su ser. Sólo ves la forma y no eres consciente de la vida que la anima, del misterio sagrado. El pensamiento reduce la naturaleza a un bien de consumo a un medio de conseguir beneficios, conocimiento, o algún otro propósito práctico. El antiguo bosque se convierte en madera; el pájaro, en un proyecto de investigación; la montaña, en el emplazamiento de una mina o en algo para conquistar.

Cuando percibas la naturaleza, permite que haya espacios sin pensamiento, sin mente. Cuando te acerques a la naturaleza de este modo, ella te responderá y participará en la evolución de la conciencia humana y planetaria.

"El Silencio Habla"
Eckhart Tolle.

miércoles, 25 de abril de 2012

"..."

Aquel que obtiene una victoria sobre otro hombre es fuerte, pero quien obtiene una victoria sobre sí mismo es poderoso"

Lao-tse

lunes, 23 de abril de 2012

Nuestros sentidos y nuestra mente

Los científicos suelen pensar que nuestros ojos, oídos, nariz, el resto de los sentidos y la mente no son sino puertas a la realidad, puentes hacia la realidad. Pero ahora ha cambiado toda la interpretación. Ahora dicen que nuestros sentidos y nuestra mente no son realmente puertas a la realidad, sino guardianes contra ella. Sólo un dos por ciento de esa realidad logra burlar a esos guardianes y llegar a ti; el noventa y ocho por ciento de la realidad se queda fuera. El dos por ciento que llega a ti y a tu ser ya no sigue siendo el mismo. Ha tenido que traspasar tantas barreras, se ha tenido que adaptar a tantos esquemas mentales, que cuando llega a ti ya no sigue siendo el mismo.

 “Amor, libertad y soledad”

Osho.

sábado, 21 de abril de 2012

Parábola del grano de mostaza

Era una mujer que había perdido a su hijo. Sabiendo de la bondad y sabiduría de Buda, fue hacía él y le dijo: "Señor, mi hijo ha muerto. Mi dolor es inmenso y te ruego que le resucites." Buda reflexiono unos instantes y después dijo: "Veremos qué podemos hacer, mujer. Acércate a la aldea más próxima y de aquella casa en la que no haya habido una muerte, coge un grano de mostaza y traémelo. Cuando me presentes el grano de mostaza, te prometo resucitar a tu hijo." La buena mujer buscó en una y otra casa, pero, no encontró ninguna casa en la no hubiera habido alguna muerte y, por tanto, no pudo obtener el grano de mostaza. Desolada, regresó adonde estaba Buda y le dijo: "Señor, en todas partes ha habido alguna muerte". Y Buda repuso: "¿Te das cuenta, mujer? Es inevitable."


"Ananda el yogui errante"
Ramiro A. Calle

viernes, 20 de abril de 2012

Competir - Compartir

Los ancianos del Consejo de una antigua aldea llegaron hasta la choza de un viejo maestro. Iban a consultar al sabio sobre un problema del pueblo.
Desde hacia muchos años, y pese a todos los esfuerzos del Consejo, los habitantes habían empezado a hacerse daño. Se robaban unos a otros, se lastimaban entre sí, se odiaban y educaban a sus hijos para que el odio continuara.
- Siempre hubo algunos que se apartaban del camino -dijeron los consejeros-, pero hace unos diez años comenzó a agravarse, y desde entonces ha empeorado mes a mes.
- ¿Qué pasó hace diez años? -preguntó el maestro.
- Nada significativo -respondieron los del Consejo-. Por lo menos nada malo. Hace diez años terminamos de construir entre todos el puente sobre el río. Pero eso solo trajo bienestar y progreso al pueblo.
- No hay nada de malo en el bienestar -dijo el sabio-, pero sí lo hay en comparar mi bienestar con el del vecino. No hay nada de malo en el progreso, pero sí en querer ser el que más ha progresado. No hay nada de malo en las cosas buenas para todos pero sí en competir por ellas. La solución es un cambio de sílaba...
- ¿Cambio de sílaba? -preguntaron los del Consejo.
- Debéis enseñar a cada uno de los habitantes del pueblo que si a la palabra competir le cambian la sílaba central PE por la más que significativa sílaba PAR, se crea una nueva palabra com-PAR-tir... Cuando todos hayan aprendido el significado de compartir, la competencia no tendrá sentido y, sin ella, el odio y el deseo de dañar a otros quedará sepultado para siempre.

"20 pasos hacia adelante"
(Jorge Bucay)

jueves, 19 de abril de 2012

miércoles, 18 de abril de 2012

Dignidad

Todo lo que vivimos es digno de ser vivido.

Proverbio Zen.

martes, 17 de abril de 2012

Mirada interior

¿Queréis saber a quién se parecían los grandes maestros? No tenían nada que no tengáis vosotros. Si intuís esto, no hay diferencia entre vosotros y esos viejos maestros. Si deseáis pareceros a ellos, dejad de mirar hacia afuera. Sed vosotros mismos.

Lin-Chi.

domingo, 15 de abril de 2012

Caminar en dirección a la luz

Muchos maestros de Oriente nos enseñan que somos seres espirituales y que todos nuestros deseos terrenales no son más que la sombra que nuestros cuerpos materiales proyectan sobre la tierra.
Acompañando a esta metáfora, me pregunté un día si en ese planteamiento no está la explicación de mucho, si no todo, lo que nos pasa.
Imagínate que yo decida, siendo fiel a las pautas que la educación de nuestra sociedad de consumo me ha sabido inculcar, correr tras las posesiones que ambiciono o que se corresponden con mi ubicación social, según la norma de mi entorno y mi época.
Si yo representara esa actitud a la luz de la metáfora planteada, sería el equivalente de tomar la decisión de correr tras mi sombra.
Ahora bien, si cualquiera tomara tan estúpida decisión, ¿qué pasaría?
Primero, nunca alcanzaría lo que persigue.
Segundo, cada vez estaría más lejos.
Tercero, lo perseguido sería cada vez más grande.
Cada vez más grande, cada vez más lejos y con garantía de fracaso... ¿No hay peor verdad?
Pero ¿qué pasaría si ahora mismo me diera cuenta y, girando sobre mis pasos, decidiera caminar hacia la luz, en lugar de correr tras la sombra?
Pasarían simbólicamente tres cosas.
Poco a poco, la sombra sería más y más pequeña.
Cada vez estaría más cerca.
Y, finalmente, cuando me acercase mucho a la luz, la sombra desaparecería por completo.
Éste es el camino de este paso, dejar de correr tras la sombra de nuestro deseo de poseer, de acumular, de tener. Caminar en dirección a luz y dejar que las cosas que deseo me sigan hasta alcanzarme.

"20 pasos hacia adelante"
(Jorge Bucay)

sábado, 14 de abril de 2012

viernes, 13 de abril de 2012

Nos tranquiliza saber que ha de suceder...

Cuando se le pregunta al Dalai Lama qué va a pasar con la parte de territorio tibetano que está bajo dominio extranjero, el gran maestro contesta: "Ellos saben que están haciendo algo que no es correcto. Tarde o temprano se darán cuenta de que esa tierra no es propia y la devolverán a su pueblo. Sabemos que eso puede tardar mil años, pero no tenemos prisa. Nos tranquiliza saber que ha de suceder..."

jueves, 12 de abril de 2012

Carta desde el futuro - 2101

«La energía solar era una buena idea; el principal motivo de su retroceso simplemente fue que era incapaz de satisfacer la voracidad energética de los hábitos de la gente. Al agotarse los combustibles fósiles, ninguna tecnología podría haber mantenido los estilos de vida a los que la gente se había acostumbrado.»

                                     (Carta desde el futuro, 2101)

miércoles, 11 de abril de 2012

"..."

La luz siempre está en nosotros, aunque a veces no logremos verla. Tampoco vemos el sol cuando una nube lo oculta, pero ¿vamos a asegurar por eso que no hay sol?


“Ananda el yogui errante”
Ramiro A. Calle

martes, 10 de abril de 2012

lunes, 9 de abril de 2012

No quise correr riesgos...

Cuentan que había una vez un hombre que trabajaba en un pequeño pueblo del interior de un lejano país. Había conseguido ese trabajo, un puesto muy codiciado, a pesar de que él vivía en una aldea vecina al otro lado del monte. Cada día, el hombre se despertaba en su pequeña casa en la que vivía solo, preparaba sus cosas y salía al sendero para caminar durante tres horas antes de llegar a su trabajo. No había otra manera de viajar que no fuera andando a través del monte. El ritual se repetía al anochecer en dirección contraria, hasta que el trabajador llegaba a su casa rendido y apenas tenía tiempo para cocinarse alguna cosa y dormir hasta la madrugada del día siguiente.
Así durante cuarenta años.
Una mañana, al llegar al pueblo, casi sin haberlo pensado, se acerca a su jefe para decirle que va a dejar el trabajo. Le dice que ya no está en edad de hacer semejante caminata, dos veces al día, que lo ha hecho durante cuarenta años y que ya no quiere hacerlo más.
El otro hombre, mucho más jovén que él, le pregunta con genuina sonrisa por qué en esos cuarenta años no se ha mudado de pueblo.
El trabajador baja la cabeza y contesta:
- Lo pensé. Pero como no sabía si el trabajo iba a durar.... no quise correr riesgos....

"20 pasos hacia adelante"
(Jorge Bucay)

domingo, 8 de abril de 2012

La araña y el conocimiento

Me acuerdo ahora de aquella antiquísima historia de la araña que quería guardar el conocimiento y la sabiduría de la humanidad en un frasco.
Cada cosa inteligente que leía o descubría la susurraba en el envase de vidrio y rápidamente lo tapaba para que ningún conocimiento se escapase.
Cuando la araña se creyó que el frasco estaba lleno, decidió guardarlo en una cueva, que ella misma había construido, en lo alto de un árbol gigantesco. Preservar el saber para la eternidad, a salvo de cualquier amenaza o distorsión.
Así, se ató el frasco a la cintura y trató de trepar, como tantas veces lo había hecho, hasta la punta del árbol.
Pero esta vez le era imposible. El tamaño del frasco impedía a la araña la escalada.
Una hormiga que pasaba por allí, y a la que la araña despreciaba un poco por considerarla un tanto ignorante, le dijo:
- Si quieres subir, será mejor que te ates el frasco sobre la espalda y no sobre el vientre.
La araña se dio cuenta de que, aun después de haber cultivado la sabiduría durante casi toda su existencia, le faltaba lo más simple: el conocimiento que le podía aportar la experiencia de lo vivido.
El arácnido, que era un poco necio pero no tanto, se dio cuenta de que, para obtener el saber de las cosas simples, debía empezar a escuchar lo que otros, que quizás habían leído menos pero habían vivido más, sabían, podían y quizá quisieran enseñarle.
En el final del cuento, la araña rompía el frasco diciendo que era mejor que la sabiduría quedara libre, al alcance de todos, especialmente de todos aquellos que estuvieran dispuestos a aprender.

sábado, 7 de abril de 2012

Nuestra cabeza es redonda para permitir a los pensamientos cambiar de dirección.

Francis Picabia
-Pintor-

viernes, 6 de abril de 2012

jueves, 5 de abril de 2012

La muerte y el ajedrez

Era una noche oscura y fría. Daniel bebía un café sentado en su sillón
favorito en la sala de estudio de su casa. Su familia dormía, mientras él
reflexionaba sobre muchas cosas, tantas, que perdió la noción del tiempo.
Eran las tres de la mañana, llevó su taza vacía al lavaplatos, y abrió el
refrigerador para prepararse algo de comer. Cuando cerró la puerta, vio
junto a él a una figura muy conocida, pero nada apreciada… ¡era la muerte!
La espectral imagen le arrebató el sueño en un instante, lo miró fijamente y
le dijo con voz tenue:
- ¿Sabes a qué he venido?
El asintió con la cabeza y dijo:
- Sí, lo sé, ya es mi hora.
Confundida, la muerte preguntó a su víctima: ¿No vas a llorar? ¡Todos lo
hacen! se arrodillan, suplican, juran que serán mejores, ruegan por otra
oportunidad; mientras que tú, aceptas mi llegada con resignación.

miércoles, 4 de abril de 2012

"..."

"Quien volviendo a hacer
el camino viejo
aprende el nuevo,
puede considerarse
un maestro"

Confucio.

lunes, 2 de abril de 2012

Eduardo Galeano - Me caí del mundo y no sé como se entra

EDUARDO GALEANO - ME CAÍ DEL MUNDO Y NO SE COMO SE ENTRA


El Texto que se atribuye a Eduardo Galeano es de Marciano Durán

domingo, 1 de abril de 2012