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jueves, 31 de octubre de 2013

Galeano - abridor de ojos

En "Patas arriba: la escuela del mundo al revés", Galeano reclama un nuevo derecho universal: el derecho a soñar, tan necesario para utopías. Veamos algunos de los sueños de este "abridor de ojos", como lo denomino Manoel Santos, tan necesarios para construir otro mundo posible:

- "el aire estará limpio de todo veneno...";
- el televisor dejará de ser el miembro más importante de la familia...;
- la gente trabajará para vivir, en lugar de vivir para trabajar;
- en ningún país irán presos los chavales que se nieguen a cumplir el servicio militar, si no los que quieran cumplirlo;
- los economistas no le llamarán nivel de vida al nivel de consumo, ni le llamarán calidad de vida a la cantidad de cosas;
- los historiadores no creerán que a los países les encanta ser invadidos;
- los políticos no creerán que los pobres les encanta comer promesas;
- la muerte y el dinero perderán sus mágicos poderes...;
- nadie será considerado héroe ni bobo por hacer lo que cree justo en lugar de hacer lo que más le conviene;
- el mundo ya no estará en guerra contra los pobres, si no contra la pobreza, y la industria militar no tendrá más remedio que declararse en quiebra;
- la comida no será una mercancía, ni la comunicación un negocio, porque la comida y la comunicación son derechos humanos;
- nadie morirá de hambre, porque nadie morirá de indigestión;
- los niños de la calle no será tratados como si fuesen dinero, porque no habrá niños ricos;
- los niños de la calle no serán tratados como si fuesen basura, porque no habrá niños en la calle;
- la educación no será un privilegio de quien pueda pagarla;
- la policía no será la maldición de quien no pueda comprarla;
- la justicia y la libertad, hermanas siamesas condenadas a vivir separadas, volverán a juntarse, bien juntas, costilla contra costilla;
- la Santa Madre Iglesia corregirá los errores de las tablas de Moisés, y el sexto mandamiento ordenará festejar el cuerpo;
- la Iglesia también dilatará otro mandamiento, del que se olvidará Dios: "Amarás la naturaleza, de la que formas parte";
- serán reforestados los desiertos del mundo e los desiertos del alma;
- la perfección seguirá a ser el aburrido privilegios de los dioses; pero en este mundo chambón y jodido, cada noche será vivida como si fuese la última y cada día como si fuese el primero.

Ejercicio práctico

Nada más despertarte cada mañana, al tiempo que realizas varias respiraciones profundas frente a la ventana o en tu jardín, repítete a ti mismo el mensaje de equilibrio que se está haciendo realidad en el universo, en el sentido de que las cosas son tal como deben ser en plenitud de un orden y de una armonía. Tú formas parte de ese universo, y esa misma armonía y silencio que presiden todas las fuerzas y sinergias de todos los seres creados y se concentran en ti, te inundan, te completan y te equilibran, si no luchas ni te desesperas ni te rebelas contra el momento que vives.

Prepárate bien mentalmente, porque hoy te surgirán circunstancias adversas, problemas más o menos graves y personas con mayor o menor desequilibrio, inestabilidad mental y emocional y hasta maldad, que podrán romper tu equilibrio y tu armonía interior. Sé inteligente  y como buen aprendiz de sabio en lugar de desesperarte, trinar y rabiar contra lo que te suceda o te hagan, acéptalo y utilízalo como una oportunidad estupenda para superarte, para probarte a ti mismo, autorrealizarte y crecer interiormente.

No juzgues ni condenes. No acuses ni presentes batalla. No provoques a los demás para que se vean en la necesidad de atacarte o defenderse de ti. Simplemente acepta con serenidad y calma la realidad que hoy te depare la vida, pero sin olvidar que tú eres quien decide y elige que esa realidad sea para ti plenamente gratificante, porque lo externo a ti, por muy desequilibrador que sea, sabrás optimizarlo, después de aceptarlo y controlarlo.

"Aprendiz de sabio"
(Bernabé Tierno)

martes, 29 de octubre de 2013

lunes, 28 de octubre de 2013

Sientes que eres tu mejor amigo...

Hoy levántate temprano y contempla en silencio el amanecer desde tu ventana o en tu jardín, mientras escuchas el canto mañanero de los pájaros y respiras lenta y profundamente, como si al inspirar, metieras en tus pulmones toda la energía del universo y al respirar dieras tu propia energía a los demás. Quédate en silencio un buen rato contemplando la madrugada, solo o en compañía de la persona amada. "Corazones fundidos en el amanecer de una misma madrugada...".

Déjate inundar de la serenidad, la paz y la vida que te rodea y haz el firme propósito para hoy de no hacer juicios de valor, no juzgar ni condenar a nadie y permanecer unido a la potencialidad pura de la que participa tu naturaleza esencial. Estás en permanente conexión con la inagotable energía del universo y, en consecuencia, todo cuanto emprendas desde ese silencio fecundo de la unidad y complementariedad de cuanto existe te será beneficioso y gratificante. Si te es posible, haz un rato de meditación cada día, y al anochecer disfruta también, en silencio y paz interior, de la belleza del atardecer mientras te das paz, te perdonas y sientes que eres tu mejor amigo.

"Aprendiz de sabio"
(Bernabé Tierno)

domingo, 27 de octubre de 2013

Tributo a un árbol caído



TRIBUTO A UN ÁRBOL CAÍDO

 ¿Podría alguien entender cómo me siento con respecto a ti?
¿Podría alguien entender, que sienta un dolor tan grande por ti?
comprender que entiendo tanto, tanto tu sufrimiento, el que té
ha impuesto la ignorancia humana de este planeta tan falto de Amor...
Realmente no escucho tu llanto, pero puedo sentirlo corriendo
por mi rostro...
Crecí a tu lado...
Aspiré tu suave aroma en la primavera...
Compartí tu fuerza y belleza, y ahora me encuentro sin ti...
Es horrible ver como despedazan cada parte de ti, cómo
arruinan cada año de tu grandioso verdor...

Cada día mueres un poco y un poco más, en manos de tanta ignorancia...
Sólo espero y pido que tu espíritu pueda ahora volar o caminar
y que seas libre para que puedas decidir en todo momento lo
que será de tu vida...
Le pido a Dios que te dé dos hermozas huellas para que vayas
rumbo a ser tu mismo en ÉL...
por siempre te amaré y jamás te olvidaré.
 
Alana de Bermudez
enviado desde Caracas-Venezuela

sábado, 26 de octubre de 2013

viernes, 25 de octubre de 2013

Buscando soluciones

La solución está en la acción, en hacer de una vez por todas lo que tanto se teme; dejarnos de excusas, ver qué es lo que nos ha paralizado desde nuestros años de la infancia y profundizar en los temores aprendidos. Esos temores no son nosotros, no pertenecen a nuestra esencia, podemos desprendernos de ellos y adquirir gradualmente una mayor seguridad en nosotros mismos, pero desde la convicción de que podemos, de que somos capaces y demostrarlo en el día a día.

"Aprendiz de sabio"
(Bernabé Tierno)

jueves, 24 de octubre de 2013

Todas las enfermedades tienen un origen psíquico

Desde hace miles de años,
la humanidad ha experimentado que en definitiva todas las enfermedades tienen un origen psíquico,
lo cual es ya una verdad científica sólidamente establecida en el patrimonio del saber universal;
tan sólo la medicina moderna hace de nosotros, seres animados,
un montón de fórmulas químicas.
 
DOCTOR RYKE GEERD HAMER

miércoles, 23 de octubre de 2013

martes, 22 de octubre de 2013

¿Para qué sirve la utopía?

Eduardo Galeano afirma que la utopía es necesaria para caminar: "Ella está en el horizonte - dice Fernando Birri-. Me acerco dos pasos, ella se aleja dos pasos. Camino diez pasos y el horizonte se desplaza diez pasos más allá. Por mucho que camine, nunca la alcanzare.

¿Para qué sirve la utopía?

Para eso sirve: para caminar.

lunes, 21 de octubre de 2013

Más que un anillo de compromiso

El muchacho entró con paso firme a la joyería y pidió que le mostraran el mejor anillo de compromiso que tuviera. El joyero le presentó uno. La hermosa piedra, solitaria, brillaba como un diminuto sol resplandeciente. El muchacho contempló el anillo y con una sonrisa lo aprobó. Preguntó luego el precio y se dispuso a pagarlo.
- ¿Se va usted a casar pronto? - le preguntó el joyero.
- No - respondió el muchacho - Ni siquiera tengo novia.
La muda sorpresa del joyero divirtió al comprador.
-Es para mi mamá - dijo el muchacho - Cuando yo iba a nacer estuvo sola. Alguien le aconsejó que me matara antes de que naciera, así se evitaría problemas. Pero ella se negó y me dio el don de la vida. Y tuvo muchos problemas. Muchos.
Fue padre y madre para mí, y fue amiga y hermana, y fue maestra. Me hizo ser lo que soy. Ahora que puedo le compro este anillo de compromiso. Ella nunca tuvo uno. Yo se lo doy como promesa de que si ella hizo todo por mí, ahora yo haré todo por ella. Quizá después entregue otro anillo de compromiso. Pero será el segundo.
El joyero no dijo nada. Solamente ordenó a su cajera que hiciera al muchacho el descuento aquel que se hacía nada más que a los clientes importantes.
 
Armando Fuentes Aguirre

domingo, 20 de octubre de 2013

sábado, 19 de octubre de 2013

Hoy en día mi vida es artificial....

Cuando era niño sabía ser generoso;
he olvidado esta gracia desde que me he vuelto civilizado.
Vivía de modo natural
mientras que hoy día mí vida es artificial.
Cada hermosa piedra tenía un valor a mis ojos,
cada árbol que crecía era objeto de mí respeto.
Ahora me inclino con el hombre blanco delante
a un paisaje pintado cuyo valor es calculado en dólares
 

(Ohiyesa, Escritor Amerindio Contemporáneo)

viernes, 18 de octubre de 2013

Como será a Galiza pospetróleo?

Como será a Galiza pospetróleo?
 
 
Marta e Víctor, labregos da granxa Millo e Landras de Vilasantar, son as persoas que falan para nós nesta nova entrevista da campaña #GZposPetroleo. Nela comparten connosco a súa visión dunha Galiza sen petróleo, que temos xa moi preto, e para a que nos animan a prepararnos.
 

miércoles, 16 de octubre de 2013

Tranquilo dentro de sí

Lo pesado es la raíz de lo ligero.
La quietud es más poderoso que la agitación.

Por eso el sabio, aunque viaja todo el día
nunca se separa de su equipaje.
Por muchas que sean las delicias ofrecidas a sus ojos,
él permanece tranquilo dentro de sí.

¿Cómo puede un rey con diez mil carros de combate
comportarse ligeramente en público?
Quien actúa con ligereza, pierde su raíz.
Quien actúa apresuradamente, pierde el dominio de sí mismo.

"El Libro del Tao"
(Lao-Tse)

martes, 15 de octubre de 2013

Una tierra comienza a ser tuya...

Una tierra comienza a ser tuya cuando tus pasos se posan sobre ella con ternura y la caminas con cariño; cuando sus bosques te hablan, sus ríos te interpelan, sus mares te abrazan... Una tierra comienza a ser tuya, cuando duermes sobre sus hoja caídas y sus firmamentos se clavan en tus retinas; cuando te aseas en sus fuentes y renaces entre sus olas. Una tierra comienza a ser tuya cuando tu sudor la va empapando día tras día y la oración aflora silente en sus alboradas; cuando su lengua se acomoda a tus oídos, tu espalda a sus árboles, tus ojos a sus verdes horizontes. Cierto, no hay patria, pero en algún sendero ha de brotar el poema, bajo algún ancho alero reposar el cuerpo agotado...

Recorro a pie ya por varios días una Galicia que empieza a ser un poco mía, no en el sentido de propiedad, sino en el de sentirte integrado cada vez más en ella. La propiedad no existe, mañana sólo agradecimiento, sólo reverencia. El adjetivo posesivo sobra en nuestros diccionarios aún no actualizados. Somos con cuanto convivimos, pero cuanta maravilla nos rodea no nos pertenece, nosotros le pertenecemos a ella.

lunes, 14 de octubre de 2013

domingo, 13 de octubre de 2013

El anillo del Rey

Hubo una vez un rey que dijo a los sabios de la corte:
- Me estoy fabricando un precioso anillo. He conseguido uno de los mejores diamantes posibles. Quiero guardar oculto dentro del anillo algún mensaje que pueda ayudarme en momentos de desesperación total, y que ayude a mis herederos, y a los herederos de mis herederos, para siempre. Tiene que ser un mensaje pequeño, de manera que quepa debajo del diamante del anillo.

Todos quienes escucharon eran sabios, grandes eruditos; podrían haber escrito grandes tratados, pero darle un mensaje de no más de dos o tres palabras que le pudieran ayudar en momentos de desesperación total...
Pensaron, buscaron en sus libros, pero no podían encontrar nada. El rey tenía un anciano sirviente que también había sido sirviente de su padre.
El rey sentía un inmenso respeto por el anciano, de modo que también lo consultó. Y éste le dijo:
No soy un sabio, ni un erudito, ni un académico, pero conozco el mensaje. Durante mi larga vida en palacio, en una ocasión me encontré con un místico. Era invitado de tu padre y yo estuve a su servicio. Cuando se iba, como gesto de agradecimiento, me dio este mensaje.
El anciano lo escribió en un diminuto papel, lo dobló y se lo dio al rey. - Pero no lo leas le dijo- mantenlo escondido en el anillo. Ábrelo sólo cuando todo lo demás haya fracasado, cuando no encuentres salida a la situación. Ese momento no tardó en llegar. El país fue invadido y el rey perdió el reino. Estaba huyendo en su caballo para salvar la vida y sus enemigos lo perseguían. Estaba solo y los perseguidores eran numerosos. Llegó a un lugar donde el camino se acababa, no había salida: enfrente había un precipicio y un profundo valle; caer por él sería el fin. Y no podía volver porque el enemigo le cerraba el camino. Ya podía escuchar el trotar de los caballos. No podía seguir hacia delante y no había ningún otro camino...
De repente, se acordó del anillo. Lo abrió, sacó el papel y allí encontró un pequeño mensaje tremendamente valioso: Simplemente decía: "ESTO TAMBIEN PASARA".
Mientras leía "esto también pasará" sintió que se cernía sobre él un Gran silencio. Los enemigos que le perseguían debían haberse perdido en el bosque, o debían haberse equivocado de camino, pero lo cierto es que poco a poco dejó de escuchar el trote de los caballos.
El rey se sentía profundamente agradecido al sirviente y al místico desconocido. Aquellas palabras habían resultado milagrosas. Dobló el papel, volvió a ponerlo en el anillo, reunió a sus ejércitos y reconquistó el reino. Y el día que entraba de nuevo victorioso en la capital hubo una gran celebración con música, bailes... y él se sentía muy orgulloso de sí mismo.
El anciano estaba a su lado en el carro y le dijo: Este momento también es adecuado: vuelve a mirar el mensaje.
- ¿Qué quieres decir? Preguntó el rey-. Ahora estoy victorioso, la gente celebra mi vuelta, no estoy desesperado, no me encuentro en una situación sin salida.
- Escucha, dijo el anciano-: este mensaje no es sólo para situaciones desesperadas; también es para situaciones placenteras. No es sólo para cuando estás derrotado; también es para cuando te sientes victorioso. No es sólo para cuando eres el último; también es para cuando eres el primero.
El rey abrió el anillo y leyó el mensaje: "Esto también pasará", y nuevamente sintió la misma paz, el mismo silencio, en medio de la muchedumbre que celebraba y bailaba, pero el orgullo, el ego, había desaparecido. El rey pudo terminar de comprender el mensaje. Se había iluminado.
Entonces el anciano le dijo:
Recuerda que todo pasa. Ninguna cosa ni ninguna emoción son permanentes. Como el día y la noche, hay momentos de alegría y momentos de tristeza.
Acéptalos como parte de la dualidad de la naturaleza porque son la naturaleza misma de las cosas.
Eugenio Maschwitz PIX Augus te-Thouard
enviado desde Argentina por Lucila Dotti

sábado, 12 de octubre de 2013

viernes, 11 de octubre de 2013

"..."

"Cuando nos damos cuenta de que no cesamos de aprender, dejamos de esperar grandes sucesos que cambien nuestra vida" 

jueves, 10 de octubre de 2013

"... y puede vivir eternamente"

El renombre o la persona,
¿qué es más importante?
La persona o las posesiones,
¿qué vale más?
Ganar o perder,
¿qué es peor?

Quien se apega a las cosas,
siembra su desdicha.
Quien las acumula,
sufrirá grandes pérdidas.
Quien se contenta con lo que tiene,
no conoce el desengaño.
Quien sabe refrenarse, evita el peligro
y puede vivir eternamente.

"El Libro del Tao"
(Lao-Tse)

martes, 8 de octubre de 2013

La regla número 6

Dos primeros ministros están en una habitación discutiendo problemas de Estado. De repente irrumpe un hombre, casi apoplético de furia, y se pone a gritar, a dar patadas y puñetazos en la mesa. El primer ministro del país anfitrión le dice: "Peter, haz el favor de recordar la regla número seis", con lo cual Peter recobra la calma, pide disculpas y se retira. Los políticos reanudan la conversación, pero tras veinte minutos los vuelven a interrumpir, en esta ocasión una mujer histérica, con los pelos de punta, que no para de gesticular. Se repiten las mismas palabras ante la intrusa: "Por favor, Marie; recuerda la regla número seis". Vuelve a reinar la calma y la mujer se retira, pidiendo excusas con una inclinación de cabeza. La tercera vez que se repite la escena, el primer ministro que está de visita en el país le plantea lo siguiente a su colega: "Amigo mío, he visto muchas cosas en mi vida, pero nada tan extraordinario como esto. "¿Le importaría compartir conmigo el secreto de la regla número seis?". "Muy sencillo", contesta el primer ministro del país anfitrión. "La regla número seis es "No seas idiota: no te tomes tan en serio". "Ah, una regla excelente", dice el otro político. Tras reflexionar unos segundos, pregunta: "¿Y puedo preguntarle cuáles son las demás reglas?".

"No existen".

lunes, 7 de octubre de 2013

Conferencia Mónica Pérez

"Comunicación y Oratoria con Programación Neurolingüística e Inteligencia Emocional"
 
 
Conferencia pronunciada por Mónica Pérez de las Heras, directora técnica de la Escuela Europea de Oratoria, el 4 de marzo de 2013 en la Universidad Pública de Navarra.


sábado, 5 de octubre de 2013

Iluminación, fuerza...

Conocer a los demás es sabiduría.
Conocerse a sí mismo es iluminación.
Vencer a los demás es requiere fuerza.
Vencerse a sí mismo requiere fortaleza.

Quien consigue sus propósitos, es voluntarioso.
Quien sabe contentarse, es rico.
Quien no abandona su puesto, perdura.
Quien vive el eterno presente, no muere.

"El Libro del Tao"
(Lao-Tse)

viernes, 4 de octubre de 2013

Tobías Mindernickel

Tobías Mindernickel
Thomas Mann
1
Una de las calles que llevan desde la Quaigasse, con una pendiente bastante empinada, a la parte media de la ciudad, se llama el Camino Gris. Hacia la mitad de esa calle y a mano derecha según se llega del río, está la casa número 47, un edificio estrecho y de color turbio, que no se distingue en nada de sus vecinos. En los bajos hay una mercería, donde puede comprarse lo mismo chanclos de goma que aceite de ricino. Si se entra en el portal, después de ver un patio en el que vagabundean los gatos, se encuentra una escalera de madera estrecha y desgastada (en la que se respira un olor indescriptible a humedad y pobreza) que conduce a los pisos. En el primero a la izquierda vive un carpintero, a la derecha una comadrona. En el segundo a la izquierda vive un zapatero remendón, a la derecha una señora que se pone a cantar en voz alta en cuanto oye pasos en la escalera. En el tercero izquierda el piso está vacío, y a la derecha vive un hombre llamado Mindernickel, cuyo nombre, para colmo, es Tobías. Sobre este hombre hay una historia que debe ser contada, pues es misteriosa y vergonzosa en demasía. El aspecto exterior de Mindernickel es llamativo, extraño y ridículo. Si se le ve, por ejemplo, cuando sale a dar un paseo, subiendo con su delgada figura por la calle, apoyándose en un bastón, nos daremos cuenta de que va vestido de negro de pies a cabeza. Lleva un sombrero de copa pasado de moda, campanudo y afieltrado, un gabán estrecho y rozado por el uso y pantalones igualmente miserables, desflecados por abajo y tan cortos que se ve el forro de goma de los botines. Por lo demás, debe decirse que esta indumentaria está cepillada con el mayor cuidado. Su cuello esquelético parece mucho más largo, por cuanto emerge de un cuello bajo y vuelto de la ropa. El canoso cabello es liso y está peinado sobre las sienes; la ancha ala del sombrero de copa sombrea un rostro afeitado y pálido de mejillas hundidas, ojos irritados que raras veces se alzan del suelo, y dos profundas arrugas que descienden desde la nariz hasta ambas comisuras de la boca, amargamente dirigidas hacia abajo.
 

miércoles, 2 de octubre de 2013

"El arte de amargarse la vida"

Un hombre quiere colgar un cuadro. El clavo ya lo tiene, pero le falta un martillo. El vecino tiene uno. Así, pues, nuestro hombre decide pedir al vecino que le preste el martillo. Pero le asalta una duda: ¿Qué? ¿Y si no quiere prestármelo? Ahora recuerdo que ayer me saludó algo distraído. Quizás tenía prisa. Pero quizás la prisa no era más que un pretexto. Ese hombre abriga algo contra mí. ¿Qué puede ser-? Yo no le he hecho nada; algo se habrá metido en la cabeza. Si alguien me pidiese prestada alguna herramienta, yo se la dejaría enseguida. ¿Por qué no ha de hacerlo él también? ¿Cómo puede uno negarse a hacer un favor tan sencillo a otro? Tipos como éste le amargan a uno la vida. Y luego todavía se imagina que dependo de él. Sólo porque tiene un martillo. Esto ya es el colmo. Así nuestro hombre sale precipitado a casa del vecino, toca el timbre, se abre la puerta y antes de que el vecino tenga tiempo de decir «buenos días», nuestro hombre le grita furioso: -
¡Quédese usted con su martillo, so penco!-
 
                       “El arte de amargarse la vida”
                         (Watzlawick)

martes, 1 de octubre de 2013

No falta nada

Cuando te des cuenta de que no falta nada, el mundo entero es tuyo.
 
Lao Tzu