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miércoles, 12 de marzo de 2014

Cuento

La última noche del mundo
        Ray Bradbury
¿Qué harías si supieras que esta es la última noche del mundo?

-¿Qué haría? ¿Lo dices en serio?

-Sí, en serio.

-No sé. No lo he pensado.

El hombre se sirvió un poco más de café. En el fondo del vestíbulo las niñas jugaban sobre la alfombra con unos cubos de madera, bajo la luz de las lámparas verdes. En el aire de la tarde había un suave y limpio olor a café tostado.

-Bueno, será mejor que empieces a pensarlo.

-¡No lo dirás en serio!

El hombre asintió.

-¿Una guerra?

El hombre sacudió la cabeza.

-¿No la bomba atómica, o la bomba de hidrógeno?

-No.

-¿Una guerra bacteriológica?

-Nada de eso -dijo el hombre, revolviendo suavemente el café-. Solo, digamos, un libro que se cierra.

-Me parece que no entiendo.

-No. Y yo tampoco, realmente. Solo es un presentimiento. A veces me asusta. A veces no siento ningún miedo, y solo una cierta paz -miró a las niñas y los cabellos amarillos que brillaban a la luz de la lámpara-. No te lo he dicho. Ocurrió por vez primera hace cuatro noches.

-¿Qué?

-Un sueño. Soñé que todo iba a terminar. Me lo decía una voz. Una voz irreconocible, pero una voz de todos modos. Y me decía que todo iba a detenerse en la Tierra. No pensé mucho en ese sueño al día siguiente, pero fui a la oficina y a media tarde sorprendí a Stan Willis mirando por la ventana, y le pregunté: “¿Qué piensas, Stan?”, y él me dijo: “Tuve un sueño anoche”. Antes de que me lo contara yo ya sabía qué sueño era ese. Podía habérselo dicho. Pero dejé que me lo contara.


lunes, 10 de marzo de 2014

La paradoja de nuestro tiempo

Por el Dalai Lama

Tenemos casas más grandes, pero familias más pequeñas;
más comodidades pero menos tiempo.
Tenemos más títulos, pero menos sentido común;
más conocimientos, pero menos juicio;
más medicinas, pero menos salud.
Hemos ido a la Luna y hemos vuelto,
pero nos cuesta cruzar la calle para conocer a los nuevos vecinos.
Hemos construido ordenadores que almacenan más información,
para producir más ejemplares que nunca,
pero gozamos de menos comunicación.
Nos hemos excedido en cantidad,
quedándonos cortos en calidad.
Es la era de la comida rápida y la digestión lenta;
de los hombres altos pero el carácter enano;
de los grandes beneficios pero las relaciones superficiales.
Es la era en que hay mucho en el escaparate,
pero nada en la habitación.

XIV Dalai Lama

y, poco a poco,
 
casi en automático,
 
iremos reabriendo...
 
más o menos,
 
dónde lo dejamos.....
 
                                    Apertas.
 
Roberto.
 


miércoles, 18 de diciembre de 2013

Unas lineas....

Amig@s tod@s,

Unas breves lineas para deciros, que debido al importante delicado estado de salud de un familiar muy cercano y querido por mí, me veo en la necesidad de cerrar temporalmente mis aportaciones al blog. En estos momentos tan especiales voy a dedicar toda mi energía a esta, no sé muy bien como definirla, "labor".

            Un abrazo con cariño desde mi corazón a vuestros corazones.


                                          Roberto.

martes, 17 de diciembre de 2013

lunes, 16 de diciembre de 2013

Nuestros mayores

Cuentan los hermanos Grimm que había una vez un viejo que apenas veía, tenía torpe el oído y le temblaban mucho las rodillas. Cuando se incorporaba a comer a la mesa, derramaba la copa en el mantel, sostenía con dificultad la cuchara y a veces hablaba.

Su hijo y la mujer de éste estaban muy disgustados con él, y decidieron llevarlo a comer a un rincón de un cuarto. Allí le dejaban su escasa comida en un viejo plato de barro. El anciano miraba con tristeza la mesa y lloraba. Un día se le cayó de las temblorosas manos el plato y se le rompió. Recibió improperios que no voy a reflejar y, suspirando, bajó la cabeza. A partir de ese momento, le dieron de comer en una tarterilla de madera.

Pasadas unas fechas, el hijo y la nuera vieron a su niño, que apenas contaba con unos pocos años, reuniendo pedazos de madera. Cuando le preguntaron qué hacía, contestó: "Una tartera para dar de comer a papá y a mamá cuando sean viejos". Se miraron en silencio, se echaron a llorar y pusieron al abuelo en la mesa, presidiéndola. A partir de ese momento, siempre comió con ellos y recibió toda su amabilidad y todo su afecto.

domingo, 15 de diciembre de 2013

Corto para pensar

18 SEGUNDOS... Cortometraje de reflexión.
 
 


sábado, 14 de diciembre de 2013

viernes, 13 de diciembre de 2013

"..."

"Éste es mi secreto, dijo el zorro.
Es muy sencillo: no se ve bien si no es con el corazón.
Lo esencial resulta invisible para los ojos"
 
"El principito"
(Antoine de Saint-Exupéry)

jueves, 12 de diciembre de 2013

Perfeccionismo

El perfeccionismo es fuente de ansiedad, de estrés y de neurosis y, en consecuencia, es incompatible con la paz interior, con la salud psíquica y con una personalidad equilibrada y armónica. Es preferible ponerse como meta buscar en todo la excelencia, es decir, hacer las cosas lo mejor posible. Pero al perfeccionista esto no le satisface y pretende el imposible de la perfección en todo, algo que le agota y estresa constantemente. Es suprahumano e inhumano buscar la inalcanzable y frustrante perfección, porque todos somos limitados y nadie es perfecto. El aprendiz de sabio se decanta por la excelencia, hace todo lo mejor que puede y sabe, se acepta como es con limitaciones, defectos, algunas virtudes y cualidades y ¡¡lo disfruta!!

miércoles, 11 de diciembre de 2013

martes, 10 de diciembre de 2013

Al menos, los hombres, de momento, tenemos emociones.....

Durante los últimos siglos de nuestra historia, el género humano ha visto cómo se le despojaba paulatinamente de aquellas características que había considerado especiales y únicas en su especie. Hubo un tiempo en el que la Tierra era el centro del universo, pero Galileo nos arrebató la idea del antropocentrismo. Al menos, seguíamos siendo muy distintos a los animales, pero Charles Darwin se encargó de situarnos en el plano que nos correspondía... Bueno, al menos los hombres tenemos emociones. Cuando el campeón del mundo Garry Kasparov perdió una partida de ajedrez en 1997 contra el ordenador Deep Blue, sintió que toda una vida de trabajo intelectual se había derrumbado ante las máquinas. Sin embargo, Kasparov decía que había algo que Deep Blue jamás podría conseguir:

- Bueno -dijo el ajedrecista-. Pero esa máquina no ha disfrutado ganándome.

Kasparov seguía siendo especial: tenía emociones. La máquina no. Y tenía razón: la máquina no tenía emociones en absoluto. Pero los investigadores advierten que probablemente los robots sí tendrán emociones en el futuro y el pobre Kasparov tendrá que encontrar otra cosa para sentirse especial...

lunes, 9 de diciembre de 2013

Cuatro historias

Cuatro Historias que os harán Pensar
 
 
En el siguiente video programa, se relatan cuatro parábolas budistas con un gran mensaje y de bello contenido. Han parecido tan interesantes que no por menos contamos dichas historias breves para que saquéis vuestras propias conclusiones.


domingo, 8 de diciembre de 2013

sábado, 7 de diciembre de 2013

Las emociones

Aprender a gestionar las emociones
 
 
En este programa especial de Redes, exploraremos junto a Eduard Punset algunas de las claves de lo aprendido en los últimos años para encarar el gran desafío de difundir el aprendizaje social y emocional en todos los ámbitos de la sociedad. Y en su sección, Elsa Punset nos hablará sobre cómo las emociones nos atraviesan desde los primeros años de vida y nos definen como personas.

viernes, 6 de diciembre de 2013

La música es medicina

La música es medicina: sobre las propiedades medicinales, comprobadas, de este arte

Un extenso análisis de 400 estudios científicos, postula a la música como una de las más grandes herramientas medicinales que tenemos; ojalá esto detone una nueva era médico-musical.

Hace unos 2500 años, Platón advertía que “La música es una ley moral. Dota de alma al universo, de alas a la mente, permite a la imaginación volar, da encanto y alegría a todas las cosas, a la vida misma”. Pero entre las bondades que adjudica acertadamente a este arte, uno de los grandes iniciados de la antigua Grecia olvidó mencionar que también, como dice el viejo adagio, la música es medicina.

Recientemente publicamos una serie de beneficios que la música aporta a nuestra mente, entre ellos mitigar la ansiedad y acentuar la alegría. Sin embargo, de acuerdo a un nuevo análisis de 400 reportes científicos anteriores, el cual realizaron psicólogos de la McGill University, en Canadá, parece que hoy tenemos argumentos contundentes para postular a la música como una efectiva herramienta de sanación.

Curiosamente, al menos desde que el hombre tuvo acceso a reproducir música con cierta autonomía, supongo que mediante el fonógrafo,  la música ha sido uno de los medicamentos que mayor auto-prescripción han inspirado. ¿Cuántos de nosotros no recurrimos cotidianamente a incentivar o matizar un estado anímico, para calmarnos o para excitarnos, dosificándonos con un cierto track para ello? Y si bien desde hace tiempo se emplean estímulos musicales dentro de contextos médicos, por ejemplo para favorecer la relajación o disminuir el dolor físico, lo cierto es que hasta ahora este era un recurso de algún modo ‘intuitivo’.
 

jueves, 5 de diciembre de 2013

martes, 3 de diciembre de 2013

Resistencia al Nuevo Orden Mundial

Cómo funciona la resistencia contra el Nuevo Orden Mundial. (Bichos)  
 
 
La resistencia de las hormigas contra el Nuevo Orden Mundial.

"Odio que un aguafiestas cuente el final"... y así será.

lunes, 2 de diciembre de 2013

domingo, 1 de diciembre de 2013

"..."

"Dudar de todo o creérselo todo son dos soluciones igualmente cómodas que nos eximen de reflexionar"
 
"La ciencia y la hipótesis"
(Henri Poincaré)